¿Existe El Turismo Sostenible En Galicia? Aquí 2 ejemplos.

Experience Galicia Rias Baixas Galicia-19

Ya hace tiempo que quiero contaros alguna de las razones que me hacen ser imparcial con Galicia, creyendo firmemente que es la tierra (mía y de todos los gallegos que la tenemos por base) más bonita del mundo. Suficientemente fundadas, si bien podría llegar a ser difícil enumerarlas todas, hay dos que destacan sobremanera.

Sin más dilación, os presento al verde y al azul. Dos colores que predominan en nuestra geografía y que no la hacen bella, sino bellísima, y a la vez difícil que cualquier otra región esté a su altura.

Pero vayamos más allá, y es que cuando nuestros visitantes planean un viaje a Galicia, más allá de planear una escapada a Santiago de Compostela, visitar las playas de la Coruña o probar los vinos de la Ribeira Sacra, quizá no sean conscientes de que existen otras maneras de conocer y disfrutar de la Galicia menos masificada pero sin lugar a dudas, igual o más auténtica.

Por suerte, hace poco he tenido ocasión de vivir dos experiencias únicas en mi tierra, ambas excelentes ejemplos de turismo sostenible en Galicia, que me gustaría compartir con vosotros hoy. Espero que os sirvan de idea para vuestras próximas incursiones en nuestra tierra querida, ¡Galicia!

AZUL – TURISMO SOSTENIBLE EN LAS RIAS BAIXAS

Poniendo en valor nuestro azul marino, el del océano Atlántico, y haciéndolo desde la perspectiva del turismo sostenible, son muchas las empresas que se están animando a sacar partido de la diversidad de paisajes y paisanajes que nuestras Rias Baixas ofrecen.

Sailing. You were missed. #travelstoke

A photo posted by A World to Travel (@aworldtotravel) on

Cuando hace dos meses ‘Descubre Ons’ nos invitó a pasar una tarde navegando en su velero ‘Montalvo 2’, no pudimos rechazar su oferta y nos faltó tiempo para plantarnos en Portonovo y embarcarnos a la aventura.

Alrededor de una hora y media de navegación después, la isla de Ons nos recibió como solo el Parque Nacional de las Islas Atlánticas sabe. Allá nos esperaba una ruta hasta el faro, con paisajes costeros de excepción a cada paso, para finalmente poder asistir al espectáculo único y rara vez presenciado, del alumbrado del mismo por el farero de la isla.

Ya de noche, tras ser espectadores únicos del estrellado y libre de polución cielo de la isla, volvimos al barco para retornar a tierra. No sin antes saborear algunas delicias que la tripulación nos ofreció a todos los asistentes en la cubierta del barco, entre historias contadas bajo la luz de la luna.

Sin duda una opción más que respetable para conocer el paraíso que son estas islas, desde la comodidad que ofrece el tener un velero para uno mismo. ¡Altamente recomendable!

A continuación, algunas de las instantáneas y pareceres del día:

VERDE – LOS SABORES DEL OTOÑO EN ‘A FERVENZA’

Pero volvamos a lo que nos ocupa. ¿Qué es del verde gallego?. ¿Dónde es posible apreciar los paisajes de la Galicia interior apenas modificados por la mano del hombre?

El pasado fin de semana, de nuevo privilegiados, nos desplazamos hasta ‘A Fervenza Casa Grande y Restaurante’, para conocer de primera mano su Aula de Cocina: Una suerte de jornadas gastronómicas del otoño donde de nuevo estuvimos acompañados por algunos de los componentes de GaliciaTB (Galicia Travel Bloggers, más info de las asociaciones a las que pertenecemos aquí).

Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando, tras adentrarnos en un bosque autóctono a las afueras de Lugo, llegamos a esta propiedad que disfruta de uno de los parajes más interesantes de toda la provincia. Una fervenza, en gallego, es un salto de agua natural que se produce en el curso de un río. Pues bien, ni más ni menos que el Miño, que atraviesa Galicia y finalmente divide España de Portugal antes de desembocar en el océano Atlántico, muestra una de sus caras más bellas a la altura de ‘A Fervenza’ con una cascada de postal.

Spent the last couple of days in this #Galicia paradise.

A photo posted by A World to Travel (@aworldtotravel) on

Una cena excepcional, repleta de productos locales y de altísima calidad y regada por unos cuantos vinos de la zona, dio paso a la mañana siguiente, a una ruta por el bosque que se encuentra en las inmediaciones del hospedaje.

¡Y qué bosque!

Para muestra, podéis echarle un ojo a las imágenes que acompañan estas líneas. Ni un eucalipto nos cruzamos (conocidos por destrozar cualquier terreno en el que se encuentren, ya que es una especie invasiva y de rapidísimo crecimiento importada desde Australia con la dudosa finalidad de producir madera a un alto ritmo pero de baja calidad).

A mayores, disfrutamos de un conjunto etnográfico constituido por varios molinos, un telar y una forja entre otros muchos apéndices, una arboleda de hojas caducas y perennes donde los líquenes son verde verde y no amarillos o marrones, dejando bien claro que la contaminación ambiental está bajo mínimos, y una fauna que hizo del río su habitat contando con especies que harían las delicias de cualquier amante de las aves que se precie (como cormoranes, garzas y águilas), nos hicieron enamorarnos una vez más de nuestra tierra.

Finalmente, disfrutamos de una comida de las que no se olvidan, con platos elaborados con cariño y productos otoñales como las castañas y las setas, regada una vez más con vinos que nos recuerdan por qué Galicia es potencia mundial en gastronomía.

 

Queremos escucharte, ¿conoces la Galicia marinera? ¿Y la rural?

Si nunca has estado por nuestra tierra, te gustaría seguir descubriéndola y quieres conocer otras ideas y  ejemplos de turismo sostenible en Galicia, pincha en la imagen y échale un vistazo a nuestro Instagram:

aworldtotravel Instagram profile

Entre nuestros viajes alrededor del mundo, siempre acaba colándose nuestra querida Galicia.

¡Allá te esperamos!




There are 2 comments

Add yours

Leave a comment +